Cataratas: señales de alerta y cuándo la cirugía se vuelve necesaria
Ver borroso, encandilarse con la luz o cambiar seguido de lentes no es una etapa normal de la edad. Son señales frecuentes de catarata, una condición ocular que aparece a partir de los 60 años y que hoy tiene una solución segura.
La catarata se produce cuando el cristalino, la lente natural del ojo, pierde transparencia. “La imagen se vuelve opaca, los colores pierden intensidad y la luz empieza a molestar”, explica el Dr. Eduardo Escobedo, Oftalmólogo especializado internacionalmente y experto en cirugías de catarata y retina de Clínica San Pablo Trujillo, quien aclara que ni las gotas ni el cambio de lentes eliminan la catarata; la única solución es quirúrgica.
Hoy, la cirugía de catarata es un procedimiento breve y ambulatorio. Dura 10 minutos, se realiza con anestesia en gotas y no requiere hospitalización. El paciente vuelve a casa el mismo día y el posoperatorio suele ser sencillo, con rápida recuperación visual.
Además, el implante de lentes intraoculares permite no solo retirar la catarata, sino también corregir problemas visuales previos. “Para muchos pacientes, este es el momento en que recuperan la visión y pueden incluso dejar de usar lentes”, concluye el especialista.
Intervenir la catarata a tiempo evita que la visión se deteriore y afecte actividades cotidianas como leer, manejar o reconocer rostros. Con una evaluación adecuada y experiencia médica, tratarla deja de ser una fuente de miedo y se convierte en una decisión práctica para volver a ver con claridad.
